Estrella diurnas
Esta obra nace de un recuerdo persistente de mi infancia, los destellos que provocaba el sol en la superficie metálica de los techos de galpones rurales, algo que me imaginario infantil eran estrellas caídas sobre la llanura pampeana.
Las imágenes están copiadas sobre acero para encandilar al ser expuestas, están dispuestas como fragmentos suspendidos, sostenidas por pequeñas morsas que parecen retener, por un momento más, la aparición de esa luz.
El pelaje de las nutrias
el carozo húmedo de los damascos, los ojos de los perros
y los potros
las chapas de los galpones
como estrellas diurnas.
Cada uno de
los rayos de luz
que entran por mis poros
como cuerdas
sosteniéndome.