Santo Sudario es una instalación lumínica en la que un negativo fotográfico de mi autorretrato se desvanece bajo la acción de mi propio sudor, un agente que borra, deshace y elimina la referencia fotográfica. La luz, que normalmente revela, acentuando su oxidación e ilumina su deterioro.
La obra surge de una condición hereditaria: la hiperhidrosis, el sudor excesivo en las manos. Un gesto involuntario que corroe la imagen y descompone la memoria visual, como si el cuerpo, con su química interviniera en la conservación de mí misma. Santo Sudario plantea una reflexión sobre la fragilidad de nuestra imagen e identidad y su inevitable pérdida.
Santo sudario, de la serie Ópticas
Esta obra participó de la muestra La imprecisión de los cuerpos en Galería Fotocreativa (2025)
Esta instalación lumínicas se adentran en la relación entre la imagen fotográfica y el deterioro inherente de todo registro.
La serie está conformada por visores conectados a la corriente y montados en la pared, con una lente de aumento y un negativo de mi archivo personal quemado.
El soporte fotográfico gracias al calor y luz sigue estropeando y alterando el negativo que una vez alojaba la imagen, perdiendo su capacidad de recordar y construir memoria.
Visores, de la serie Ópticas
Esta obra participó de la muestra Algoritmo de la incertidumbre en la galería Gachi Prieto (2022) y en La Exacta imprecisión en Pólvora (2023)